Vivir sin dios

En la historia se han manifestado dos ideas aparentemente contradictorias: la primera afirma que en el ser humano hay un sentimiento innato de trascendencia, de “mirar hacia arriba”; la segunda nos habla de personas que afirman no haber tenido nunca sentimientos religiosos.

Un extraño sueño

Hasta aquella noche, yo era una persona bastante convencional. Como muchos de nosotros, había crecido en una religión monoteísta y en su mundo cultural y simbólico, que seguía permeando mi mente. Hacía muchos años que me había alejado de las instituciones religiosas y solo me quedaba un difuso sentimiento de “hay un ser superior”, del que no estaba seguro si era el dios que me habían enseñado en la religión o, como en no pocas películas de Hollywood, nuestros creadores extraterrestres (cosa que aún no descarto)…

¡Arrancamos!

El proyecto de esta web era algo largamente acariciado y, como todas las cosas importantes, germina en el momento idóneo: ¡Ahora! Sí, por fin arrancamos, como ese tren de cercanías en el que llevamos un buen rato con cierta desesperación esperando a que inicie la marcha tras un parón de muchos minutos…